Esta es la respuesta que le dio el admirado y nonagenario actor Clint Eastwood al cantante de country Toby Keith, cuando este le preguntó que cual era su secreto para seguir activo y brillante a su edad.
Cuando me levanto todos los días no dejo entrar al viejo. Mi secreto es el mismo desde 1959: mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo entre en casa. He tenido que sacarlo a rastras porque el tipo ya estaba cómodamente instalado, dándome el coñazo a todas horas, sin dejarme espacio para otra cosa que no sea la nostalgia. Hay que mantenerse activo, vivo, feliz, fuerte, capaz. Está en nosotros, en nuestra inteligencia, actitud y mentalidad. Somos jóvenes con independencia. Hay que aprender a luchar por no dejar "entrar al viejo". Ese viejo que nos aguarda apostado y cansado a la orilla del camino para desanimarnos. No dejo entrar al espíritu viejo, al criticón, hostil, envidioso, a ese ser que escudriña en nuestro pasado para anudarnos de quejas y remotas angustias, y de traumas revividos o de olas de dolor. Hay que darle la espalda al viejo murmurador, lleno de rabia y quejas, de falta de valor, que se niega a si mismo que la vejez puede ser creativa, decidida, llena de luz y de protección. Envejecer puede ser agradable, e incluso divertido, si sabes como emplear el tiempo, si estas satisfecho de lo que has logrado y si sigues conservando la ilusión, añade Clint Eastwood, una leyenda que lleva diez candidaturas al Oscar, de las que ha ganado cuatro estatuillas. Todas ellas después de haber cruzado el umbral de los sesenta. A eso se le llama "no dejar entrar al viejo a casa". Estas palabras calaron tan hondo en el cantante de country Toby Keith, que lo inspiraron a componer la canción "Don't leth the old main in". (No dejes entrar al viejo), dedicada al legendario actor.
El 22 de septiembre de 2023 Benjamin Netanyahu habló en la Asamblea de Naciones Unidas, planteando un corredor económico (IMEC) que conectaría India, Oriente Medio y Europa. Esa vía comercial competiría con la nueva ruta de la seda (BRI) impulsada por China. Aunque Israel presentó el proyecto, su verdadero artífice es EEUU, que busca la manera de frenar la expansión comercial de China, su principal rival. Después de interrumpir el abastecimiento ruso de gas a Europa mediante la guerra de Ucrania y la voladura del Nord Stream 2, EEUU continúa su batalla para conservar su hegemonía. El Acuerdo Abraham, que normalizó las relaciones entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel, era una pieza esencial para sacar adelante el IMEC, pero, además, hacía falta el apoyo de Arabia Saudí, algo que el gobierno de Netanyahu estaba a punto de conseguir. Si la diplomacia israelí lograba sus objetivos, una ruta ferroviaria comunicaría Dubái con Haifa y se podría viajar del puerto indio de Mumbai al ...
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